El Carnaval 2026 en Puebla comenzó con la salida de cuadrillas de huehues en barrios tradicionales, una fiesta que se extenderá hasta el Miércoles de Ceniza.
El arranque oficial se dio el pasado fin de semana, pero no estuvo exento de incidentes. En la colonia San Salvador, un ensayo terminó en riña multitudinaria.
Videos difundidos en redes sociales mostraron golpes, empujones y al menos una persona inconsciente tras recibir una golpiza durante el cierre de ensayos.
Ante estos hechos, el secretario General de Gobierno municipal, Franco Rodríguez, anunció medidas estrictas para preservar la seguridad en las celebraciones.
Rodríguez señaló que no se permitirá la realización de bailes sonideros ni la venta de alcohol después de las presentaciones de huehues en la ciudad.
La decisión busca evitar que las festividades tradicionales se conviertan en escenarios de violencia, como ocurrió en San Salvador.
El Carnaval poblano es una de las expresiones culturales más representativas de los barrios históricos, con música, sátira y tradición centenaria.
Cada año, las autoridades enfrentan el reto de mantener la esencia de la fiesta sin que el consumo desmedido de alcohol provoque desbordes.
Los huehues, con sus máscaras y vestimenta colorida, recorren calles y plazas, preservando una tradición que mezcla burla, danza y crítica social.
La prohibición de bailes sonideros ha generado debate entre los asistentes, algunos consideran que limita la celebración, otros apoyan la medida por seguridad.
El gobierno municipal reiteró que la prioridad es garantizar que el Carnaval se viva como una fiesta familiar y cultural, sin riesgos para los asistentes.
Con estas medidas, Puebla busca que el Carnaval 2026 mantenga su esencia festiva y se convierta en un espacio seguro para la comunidad.
