El cantante puertorriqueño Bad Bunny protagonizó el espectáculo de medio tiempo del Super Bowl LX, celebrado en el Levi’s Stadium de Santa Clara, California.
Con un show de más de 13 minutos que se convirtió en una carta de amor a su natal Puerto Rico y a la cultura latinoamericana.
El espectáculo incluyó escenarios que evocaban la vida cotidiana en la isla: una plantación de caña de azúcar, una barbería, partidas de dominó, carritos de piragua y su icónica “casita” rosada, símbolo recurrente en sus giras. Desde allí interpretó éxitos como “Tití me preguntó”, “El apagón” y “NUEVAYoL”.
Bad Bunny estuvo acompañado por invitados sorpresa como Lady Gaga y Ricky Martin. Además de cameos de Pedro Pascal, Cardi B y Karol G, quienes aparecieron bailando en el porche de la “casita”.
Uno de los momentos más simbólicos ocurrió cuando interpretó “El apagón” subido a un poste de luz, denunciando los cortes eléctricos que afectan a Puerto Rico desde el huracán María en 2017.
Su camiseta con el número 64 fue interpretada como un guiño al número oficial de muertos reportados inicialmente tras el desastre, cifra que después ascendió a casi 3,000.
El artista pronunció un mensaje de unidad: “Dios bendiga a América”, seguido de un desfile de banderas de todo el continente y la frase final: “Seguimos aquí”.
El show también rindió homenaje a María Antonia “Toñita” Cay, dueña del emblemático Caribbean Social Club de Brooklyn. Quien apareció sirviendo un trago al cantante, en referencia a la letra de “NUEVAYoL”.
Aunque el presidente Donald Trump calificó el espectáculo como “uno de los peores de la historia”, la presentación reafirmó el impacto global de Bad Bunny, único artista en ganar el Grammy a Mejor Álbum del Año con un disco en español (DtMF).
