El cantante canadiense Justin Bieber volvió a estar en el centro de la polémica tras la filtración de videos del after de los Grammys 2026, realizados el pasado 1 de febrero en Beverly Hills.
Aunque su actuación en la ceremonia generó expectativas como parte de su “gran regreso”, muchos críticos la calificaron como plana y simple, destacando que lo más comentado fue su aparición en ropa interior. Sin embargo, el verdadero escándalo surgió horas después, cuando comenzaron a circular imágenes del after.
De acuerdo con primeras versiones, Bieber habría ofrecido una actuación improvisada en un evento organizado por Larry Jackson (Gamma) en el Polo Lounge de Beverly Hills. Testigos aseguran que el artista se subió por cuenta propia a la cabina del DJ y realizó un breve set que confundió a los asistentes.
En uno de los videos virales se le observa con una aparente bebida alcohólica, intentando cantar algunas palabras mientras se movía levemente, lo que generó comentarios sobre su estado y comportamiento.
Aunque inicialmente fue captado junto a su esposa Hailey Bieber, comenzaron a circular versiones de que el cantante habría seguido a otro after en solitario, mientras ella abandonaba el evento por su cuenta.
Este episodio se suma a una serie de actitudes erráticas que han marcado la última etapa de la carrera de Justin Bieber. Tras años de mantener un perfil bajo respecto a su vida privada, los escándalos recientes han empañado su imagen pública y musical.
Lo que se esperaba como un regreso triunfal parece haber quedado opacado por la controversia, reavivando dudas sobre el rumbo de su carrera y su capacidad para recuperar el brillo que lo convirtió en uno de los artistas más influyentes de la última década.
