El canciller ruso, Serguei Lavrov, calificó como “inadmisible” la presión económica ejercida contra Cuba, durante una conversación telefónica con su homólogo cubano, Bruno Rodríguez.
En un comunicado oficial, la cancillería rusa informó que ambos diplomáticos abordaron los temas prioritarios de la cooperación bilateral, la agenda internacional y el calendario de próximos contactos entre Moscú y La Habana.
Lavrov reafirmó la disposición de Rusia de seguir brindando a Cuba la asistencia política y material que necesite, y subrayó que obstaculizar el suministro de hidrocarburos a la isla podría deteriorar gravemente la situación económica y humanitaria.
Al responder preguntas sobre el balance de la política exterior rusa en 2025, Lavrov destacó que Cuba es un socio estratégico de Rusia en América Latina y el Caribe, un aliado que comparte ideas afines y mantiene una relación de solidaridad histórica.
El canciller recordó que desde hace más de siete décadas, Cuba enfrenta un férreo bloqueo económico, comercial y financiero por parte de Estados Unidos, y que pese a ello ha defendido con honor y dignidad su soberanía e independencia.
“Nos unen sólidas relaciones de amistad, comprensión mutua y solidaridad que han demostrado su vigencia a lo largo de los años”, afirmó Lavrov, al destacar que Cuba se ha convertido en símbolo de los anhelos de cambio de muchos países.
La postura de Rusia refuerza su respaldo a la isla en un momento de creciente tensión internacional, marcado por las sanciones de Washington y la búsqueda de La Habana de aliados estratégicos para enfrentar su crisis energética y económica.
