Alejandro Armenta Mier, afirmó que el actual modelo de rellenos sanitarios en la entidad se encuentra completamente agotado y anunció una transición hacia la creación de Centros de Transformación de Residuos Sólidos en distintos municipios.
Un modelo agotado
En su conferencia semanal realizada en el CIS de Angelópolis, el mandatario explicó que el esquema tradicional de confinamiento ya no responde a la realidad demográfica ni ambiental del estado. Señaló que la falta de espacios adecuados ha provocado que muchas barrancas se conviertan en vertederos clandestinos, lo que genera graves impactos ambientales y riesgos sanitarios.
Armenta subrayó que la propuesta estatal busca que los desechos orgánicos e inorgánicos dejen de ser un pasivo ambiental y puedan ser reutilizados. “El modelo de rellenos sanitarios está rebasado. Tenemos que hacer centros de transformación donde los desechos se reutilicen. Es un reto monumental porque no es solo cerrar un relleno, es a dónde llevas los cientos de toneladas que la población genera”, afirmó.
Riesgos y alternativas
El gobernador advirtió que cerrar rellenos sin ofrecer alternativas técnicas viables representa un riesgo mayor, ya que los desechos podrían terminar en barrancas y espacios no autorizados. Por ello, el proyecto contempla la colaboración con instituciones académicas, municipios y ciudadanía para garantizar un manejo integral de los residuos.
Clausura en Huehuetla
En este contexto, el secretario de Gobernación, Samuel Aguilar Pala, informó que la Profepa dictó la clausura definitiva del relleno sanitario de Huehuetla, que presentaba deficiencias operativas desde 2024. La medida afecta a 10 municipios que dependían de ese espacio.
Como solución temporal, se habilitó el relleno de Teziutlán para recibir los desechos, mientras se realizan trabajos técnicos de saneamiento y los ayuntamientos ajustan su logística hacia nuevas alternativas.
