Repartidores de apps enfrentan reforma que amenaza su libertad laboral en México, todos los detalles aquí en PueblaNews.
Miles de repartidores de aplicaciones en México viven con incertidumbre ante una reforma laboral que podría transformar radicalmente su forma de trabajo. Lo que el gobierno plantea como un avance en derechos laborales, para muchos trabajadores representa una posible pérdida de la flexibilidad que les permite equilibrar su vida personal y profesional.
¿Qué plantea la reforma?
El objetivo principal de la iniciativa es reconocer formalmente a los repartidores como trabajadores con derechos y obligaciones, incluyendo acceso a seguridad social. Sin embargo, la forma en la que se ha desarrollado la reforma —sin comunicación clara ni espacios de participación efectiva— ha encendido las alarmas en el gremio.
“Esta ley ha avanzado en la oscuridad. A pocos días de que entre en vigor, no sabemos nada”, aseguran repartidores que han acudido a las pocas mesas de diálogo organizadas por Gobernación, donde solo les ofrecieron un “micrositio” sin información útil.
¿Por qué los repartidores están en contra?
Para repartidores como Paola y su madre, el trabajo a través de apps representa una herramienta de subsistencia que les permite estudiar, cuidar a la familia y generar ingresos. “La moto y la app son más que herramientas: son nuestra forma de vivir con libertad”, afirma.
Uno de los principales temores es la incorporación forzada al IMSS-Bienestar, un sistema ya saturado. Se estima que entre 650 mil y 2.5 millones de nuevos usuarios podrían sumarse, generando dudas sobre su verdadera capacidad. A esto se suma el miedo a nuevas cargas fiscales y la posibilidad de que se impongan reglas sin considerar la voz del gremio.
Además, muchos repartidores ya pagan impuestos como el ISR (2.1%) y el IVA (16%). “¿Vamos a pagar más para tener menos?”, cuestionan.
Un futuro laboral incierto
La falta de claridad ha dejado a muchos en el limbo: no saben si podrán seguir trabajando la próxima semana, ni cómo deberán adaptarse. El silencio de las autoridades ha provocado una ola de preocupación en un sector que, hasta ahora, ha encontrado en las aplicaciones una forma de subsistencia digna, autónoma y adaptable.
Repartidores de apps enfrentan reforma que amenaza su libertad laboral en México.
