El gobernador electo de Puebla, Alejandro Armenta, anunció su intención de promover la castración química como castigo para agresores sexuales y violadores.
Esta propuesta busca modificar el Código Penal estatal, introduciendo una medida que, según el morenista, actuaría como disuasorio y brindaría justicia a las víctimas.
Durante su discurso, Alejandro Armenta recordó que la castración química fue una iniciativa presentada en 2018 cuando era senador.
En aquel entonces, dijo, un grupo de mujeres «de todo el país» le solicitó legislar para implementar este castigo contra agresores sexuales.
“Eso propuse siendo senador, cuando un grupo de mujeres de todo el país me lo pidieron», enfatizó el gobernador electo.
Agregó que considera la castración química una medida menos severa en comparación con los efectos de las agresiones sexuales.
Armenta explicó que la castración química no implica ninguna mutilación física. Es una intervención médica mediante inyecciones con sustancias que inhiben el deseo sexual.
“Esta provoca que se inhiba el deseo sexual por el cual los delincuentes cometen delitos como acoso y hasta violación a mujeres», aclaró
En 2018, Armenta señaló que en México había aproximadamente 4.5 millones de personas víctimas de violación.
Para él, esta propuesta cobra relevancia considerando los alarmantes niveles de violencia de género y feminicidios en Puebla.
Según datos mencionados por el gobernador electo, de los casos de feminicidio en el estado, el 70% incluyen violencia sexual.
Una proporción significativa de los poblanos vive en una situación de inseguridad.
La iniciativa de Armenta ha generado un debate en la sociedad poblana.
Diversos sectores cuestionan la efectividad y ética de esta medida, mientras otros la ven como un paso hacia sanciones más severas para agresores sexuales.
