Con unanimidad de 483 votos, el pleno de la Cámara de Diputados aprobó en lo general la reforma al artículo 4 de la Constitución, que reduce de 68 a 65 años la edad mínima para recibir la pensión de adultos mayores.
Además, se establece una pensión para personas con discapacidad menores de 65 años.
Ampliación de programas sociales y derechos constitucionales
El dictamen aprobado por las distintas fuerzas políticas incorpora reformas al artículo 27 constitucional, elevando al rango de derechos los programas Sembrando Vida y los precios de garantía para productos básicos como maíz, frijol, leche, arroz y trigo.
La reforma subraya que el Estado garantizará la entrega de un jornal seguro y justo a los campesinos que cultiven tierras con árboles frutales y maderables.
También se asegurará un apoyo anual directo y fertilizantes gratuitos para productores agrícolas, además de incentivos para pescadores de pequeña escala.
Progresividad en el presupuesto y sostenibilidad
El texto constitucional obliga al Estado a destinar recursos suficientes y oportunos para estos programas, bajo el principio de progresividad.
Se establece que el presupuesto asignado no podrá disminuir en términos reales respecto al ejercicio fiscal previo.
El Centro de Estudios de las Finanzas Públicas calculó que el impacto presupuestal de la reforma será de 71 mil 268 millones 173 mil 584 pesos.
Posicionamientos: Morena y PAN defienden la reforma con distintos enfoques
En representación de Morena, el diputado Gabriel García Hernández afirmó que la reforma responde a la visión del «nuevo humanismo mexicano».
Destacó que los programas sociales han sacado a 9 millones de personas de la pobreza y beneficiado a 30 millones de familias.
“Con esta reforma garantizamos que la igualdad, redistribución de la riqueza y justicia sean derechos sociales”, expresó.
El diputado Diego Ángel Rodríguez, del PAN, también expresó el respaldo de su bancada.
Sin embargo, criticó al gobierno anterior:
«Legislamos en función de las necesidades de los ciudadanos, no por instrucciones de un falso mesías que ya se fue causando daño».
Añadió que “en Acción Nacional creemos en los programas sociales como herramientas que impulsan a las personas hacia adelante”.
Esta reforma representa un paso significativo en la ampliación de derechos sociales y de bienestar, con enfoque en redistribución de la riqueza y apoyo a sectores vulnerables.
