Previa NBA: Hawks, te presentamos la previa de la temporada 24-25 de los Atlanta Hawksy sus jóvenes estrellas, de cara al nuevo inicio.
Atlanta Hawks
Balance 2023-24: 36-46 (10º en la Conferencia Este, clasificados para el play-in).
Entrenador: Quin Snyder (3ª temporada en el puesto).
Agentes libres más importantes en 2025: Clint Capela y Larry Nance Jr.
La plantilla
Movimientos en el mercado: Selección del nº1 del Draft 2024, Zaccharie Risacher. Traspaso por David Roddy. Llegan también Larry Nance Jr., Dyson Daniels y Cody Zeller a cambio de enviar a Dejounte Murray a New Orleans. Salida (y posible retiro) de A.J. Griffin.
Backcourt: Trae Young, Dyson Daniels, Kobe Bufkin, Vit Krejci, Bogdan Bogdanovic, Garrison Mathews, Seth Lundy (two-way), Keaton Wallace (two-way).
Frontcourt: Jalen Johnson, De’Andre Hunter, Zaccharie Risacher, Larry Nance Jr., David Roddy, Mouhamed Gueye, Onyeka Okongwu, Clint Capela, Cody Zeller, Dominick Barlow (two-way).
Así encaran la temporada
Hace cinco días se confirmó el fin del experimento de las Dos Torres (¡estuvo cerca de sorprender!), con el traspaso de Karl-Anthony Towns a Nueva York a cambio de Julius Randle, quien se convertirá en el nuevo socio interior de Rudy Gobert. Tres meses antes, se había deshecho la otra anomalía de la NBA en cuanto a alineaciones: el experimento de los Dos Peones llegó a su fin dos años después de haberlo iniciado, con los resultados (o la falta de ellos) como la única razón para su disolución.
Este enfoque asimétrico, que juntaba a dos bases con necesidades similares de control del balón, no generó malos resultados individuales, pero la dupla formada por Trae Young y Dejounte Murray no logró trasladar su buen rendimiento estadístico a victorias en el equipo, obteniendo cinco menos que en la temporada anterior. Menos de 40 victorias para un perímetro de nivel All-Star es un balde de agua fría considerando las expectativas.
Récords vacíos
Por segundo año consecutivo, ambos bases lograron una hazaña que hasta 2022 solo habían conseguido Michael Jordan y Scottie Pippen en los Bulls de la temporada 91/92: promediar al menos 20 puntos y 6 asistencias cada uno en 70 o más partidos de temporada regular. El asterisco aquí es que, debido a las lesiones, Young se quedó este año en 51 partidos, aunque sus 25,7 puntos y 10,8 asistencias indicaban que habría cumplido esas marcas con creces.
Sin embargo, durante el verano optaron por no continuar con esta apuesta, que, aunque atractiva en teoría, no fue suficiente en términos de competitividad. Esto dejó un sabor agridulce, al menos por haberlo intentado con todo. Tanto Young como Murray siempre buscaban apoyarse dentro de la cancha, lo que, quizás, fue uno de los problemas: no querían «molestar» al otro, y fuera de la cancha, continuaron siendo grandes amigos.
«Fue difícil. Ambos somos muy desinteresados en nuestra forma de jugar, así que hubo momentos al principio en los que simplemente le pasaba el balón para que fuera agresivo, pero él también es base, así que no está pensando en anotar todo el tiempo. Cuando estoy en la cancha, a veces él juega como escolta, pero otras veces… ¿sabes a lo que me refiero? Así que, la combinación simplemente no llegó a funcionar. Simplemente no funcionó en la cancha y es una lástima. Si no funciona, los equipos tienen que averiguar qué hacer a continuación y hacer movimientos. La parte buena es que tenemos una relación para toda la vida. Nuestra relación va más allá del baloncesto. Ambos somos hombres de familia. Nuestra moral es muy similar en cuanto a quién nos rodea… Es por eso que nuestra relación es para siempre».
Trae Young sobre el dúo fallido con Dejounte Murray.
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