El ejército de Israel inició la noche del lunes una «incursión terrestre limitada» en territorio de Líbano, con el objetivo de atacar la infraestructura y posiciones del grupo militante Hezbolá.
Según un comunicado emitido por las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI), estas acciones fueron autorizadas por el gobierno de Benjamin Netanyahu y se basan en «inteligencia precisa» sobre amenazas inmediatas a las comunidades del norte de Israel.
La incursión, denominada «Flechas del Norte», es parte de una serie de operaciones terrestres que buscan neutralizar objetivos en áreas cercanas a la frontera.
Simultáneamente, medios estatales sirios informaron de un ataque israelí en Damasco que dejó tres muertos y nueve heridos. Sin embargo, Israel no ha confirmado su participación en este incidente.
Escalada de tensión entre Líbano e Israel.
La incursión se produce tras días de intercambio de misiles entre Israel y Hezbolá, lo que ha generado una situación cada vez más volátil en la frontera.
Aunque Hezbolá no ha respondido de inmediato a las operaciones terrestres, su líder adjunto, Naim Qassem, advirtió previamente que están preparados para una ofensiva israelí y que «la batalla puede ser larga».
Las FDI han indicado que esta operación se ajustará a la evaluación de la situación y continuará en paralelo con las acciones militares en Gaza.
Explosiones en Beirut
Mientras tanto, fuertes explosiones sacudieron los suburbios de Beirut debido a ataques aéreos israelíes. Según la periodista Nafiseh Kohnavard, un portavoz del ejército de Israel advirtió a los civiles de Dahieh, en Beirut, que evacuaran inmediatamente.
Uno de los ataques también afectó el campamento de refugiados palestinos Ain al Hilweh, el mayor en Líbano, en un aparente intento de atacar a un dirigente del grupo palestino Fatah.
La situación en la región continúa siendo tensa, y analistas advierten que otros grupos aliados de Irán podrían intervenir, intensificando aún más el conflicto.
