El Gobierno de Canadá aseguró que no tiene intención de inmiscuirse en la política interna de México tras la «pausa» en las relaciones con las embajadas de Canadá y Estados Unidos anunciada el martes por el presidente Andrés Manuel López Obrador.
Sin embargo, expresó que los inversores canadienses han manifestado su preocupación por las reformas constitucionales propuestas por el Gobierno mexicano.
Un portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de Canadá declaró que Ottawa “totalmente respeta la soberanía mexicana y no tiene intención de intervenir en los asuntos internos de México”.
A pesar de este pronunciamiento, el Gobierno canadiense subrayó que sus inversores en México están preocupados por las posibles repercusiones de las reformas.
Ya que podrían afectar la confianza necesaria para fortalecer el comercio y las inversiones.
Tensión diplomática tras anuncio de «pausa» en relaciones
El anuncio de López Obrador, realizado el martes, responde a las advertencias de diplomáticos de Canadá y Estados Unidos sobre los riesgos de la propuesta presidencial de elegir por voto popular a los miembros del Poder Judicial en México.
AMLO cuestionó el simultáneo pronunciamiento de ambas embajadas, sugiriendo una coordinación inapropiada entre los dos países.
“¿Qué casualidad que al mismo tiempo que se pronuncian en México a través de la Embajada (de Estados Unidos), lo hacen los canadienses? Con todo respeto al Gobierno de Canadá, parece Estado asociado, juntos”, expresó López Obrador.
A pesar de la «pausa» anunciada, el presidente aclaró que la relación con los gobiernos de ambos países continúa, reiterando que sus comentarios están dirigidos a las embajadas y, en especial, a los embajadores de Canadá y Estados Unidos, a quienes señaló por expresar opiniones sobre asuntos internos de México. «Es un asunto de respeto a nuestro país», afirmó.
Preocupaciones empresariales de Canadá en medio del clima de incertidumbre
Las reformas constitucionales propuestas, que buscan una mayor intervención popular en la elección de jueces, han generado inquietud entre inversores extranjeros que temen que estos cambios afecten el clima de inversión en México.
Según fuentes del sector empresarial, estas medidas podrían crear incertidumbre jurídica y económica, lo que pondría en riesgo la estabilidad de las relaciones comerciales entre México y sus socios internacionales.
El Gobierno canadiense enfatizó su compromiso con la inversión y el comercio bilateral, y expresó su deseo de que se mantenga un diálogo abierto y respetuoso para superar las diferencias actuales.
