El ciclón Gilma se ha intensificado este miércoles, alcanzando la categoría dos en la escala Saffir-Simpson. Según el Servicio Meteorológico Nacional (SMN), el centro de este sistema se encuentra a 1,570 kilómetros al oeste-suroeste de Cabo San Lucas, Baja California Sur, y no representa una amenaza directa para el territorio mexicano.
A través de su cuenta oficial en X, el SMN, parte de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), informó que Gilma continuará su trayectoria hacia el oeste, alejándose de las costas mexicanas.
Aunque el huracán no se espera que afecte al país, las autoridades meteorológicas instan a la población a mantenerse informada a través de los canales oficiales.
El último reporte del SMN, detalla que Gilma avanza con una velocidad de 11 kilómetros por hora hacia el oeste-noroeste, registrando vientos sostenidos de 165 kilómetros por hora y rachas de hasta 205 kilómetros por hora.

Se prevé que el huracán pueda intensificarse a categoría tres el jueves 22 de agosto y mantenga esa fuerza hasta el sábado.
Momento en que podría comenzar a debilitarse, regresando a categoría dos y eventualmente a categoría uno.
¿Qué implica que Gilma sea un huracán categoría dos?
De acuerdo con la escala Saffir-Simpson, los huracanes se clasifican en cinco categorías, basadas en la velocidad del viento y el potencial de daños.
Un huracán de categoría dos, como Gilma, presenta vientos de entre 153 y 178 kilómetros por hora, lo que puede causar daños significativos, tales como:
- Deterioro en muelles y embarcaciones.
- Daños no estructurales en viviendas y edificios.
- Caída de vegetación y árboles.
- Inundaciones en áreas bajas.
Aunque Gilma no supone una amenaza directa para México, su evolución será monitoreada de cerca por el SMN, que seguirá informando sobre cualquier cambio en su trayectoria o intensidad.
