Trabajadores del Poder Judicial en México comenzaron este lunes un paro indefinido de labores, en un esfuerzo por detener el avance de la reforma al Poder Judicial impulsada por el presidente Andrés Manuel López Obrador.
La reforma, que propone, entre otros puntos, la elección de jueces y magistrados por voto popular, ha generado una fuerte oposición dentro del sistema judicial.
Empleados de los tribunales llevaron a cabo cierres simbólicos en diversas sedes del Poder Judicial en al menos 16 estados del país.
Como parte de las protestas contra la iniciativa presentada por López Obrador al Congreso en febrero pasado.
Los trabajadores advierten que la reforma no solo afectaría sus derechos laborales, sino también la estructura y carrera judicial en México.
Magistrados y jueces federales decidieron unirse al paro nacional a partir del primer minuto del miércoles.
Esto después de que 1,202 miembros votaran a favor de la suspensión de actividades y 201 en contra.
Según informó la Asociación Nacional de Magistrados de Circuito y Jueces del Distrito del Poder Judicial de la Federación en un comunicado.
La Suprema Corte de Justicia de la Nación, por su parte, anunció que se suspendía la sesión de ministros programada para este martes, citando un encuentro privado entre los ministros.
No se ofrecieron más detalles sobre esta reunión.

Reacciones del Presidente Ante el Paro de Trabajadores del Poder Judicial
Desde su conferencia matutina, el presidente López Obrador expresó que los trabajadores del Poder Judicial están en su derecho de manifestarse.
Aunque criticó a aquellos que han decidido unirse al paro.
«Con la reforma que se está proponiendo no se afecta a los trabajadores, al contrario, se les beneficia», aseguró, reiterando que su gobierno lucha contra la corrupción y los privilegios dentro del sistema judicial.
Avance de la Reforma
El paro se produce justo después de que el bloque oficialista preparara el proyecto de dictamen de la reforma al Poder Judicial, que será enviado a la próxima Legislatura el 1 de septiembre.
Ignacio Mier, líder de Morena en la Cámara de Diputados, destacó las modificaciones a la reforma original.
Incluida la reducción del mandato de los jueces de 15 a 12 años y la propuesta de elegir a los jueces por voto popular.
Entre los puntos más controvertidos de la reforma está la eliminación del sistema meritocrático actual, que permite a jueces y empleados judiciales ascender según su experiencia profesional.
La nueva iniciativa propone que cualquier ciudadano mexicano con título en Derecho y cierta experiencia jurídica pueda ser elegido como juez o magistrado.
Lo que podría debilitar la independencia judicial, según los críticos.

La oposición ha pedido que la reforma sea gradual para preservar la autonomía del Poder Judicial, mientras que la presidenta electa.
Claudia Sheinbaum, apoya la propuesta de López Obrador.
La reforma también contempla la creación de un tribunal de disciplina judicial para supervisar el desempeño de los jueces, en sustitución del Consejo de la Judicatura Federal.
La discusión sobre el dictamen de la reforma judicial se llevará a cabo el 22 de agosto, antes de ser enviada a la nueva Legislatura en septiembre.
