A solo un día de haberse anunciado el ambicioso proyecto de tres líneas de trenes de pasajeros por parte de la virtual presidenta electa, Claudia Sheinbaum, la académica y politóloga Denise Dresser ha cuestionado la viabilidad financiera de la propuesta.
El proyecto de Sheinbaum, que requerirá entre cuatro y cinco años de construcción, ha sido recibido con opiniones divididas.
Mientras algunos celebran la mejora en la conectividad del país, otros, como Dresser, se preguntan de dónde provendrán los recursos necesarios para llevarlo a cabo.
A través de la red social X (anteriormente conocida como Twitter), Dresser lanzó fuertes críticas tanto a Sheinbaum como al presidente saliente, Andrés Manuel López Obrador (AMLO).
En su mensaje, la académica enfatizó la preocupación por el déficit público y la deuda de Pemex que heredará el próximo gobierno.

Dresser recordó que Sheinbaum había afirmado que no habría ninguna reforma fiscal durante su gobierno y que mantendría una política de austeridad.
Según la académica, esto significaría que no habrá recursos públicos suficientes para financiar un proyecto de tal magnitud.
¿Cuál es el plan de Claudia Sheinbaum que tanto crítica Denise Dresser?
En su conferencia de prensa del 10 de julio, Sheinbaum presentó las tres rutas planificadas:
- Ruta Ciudad de México – Guadalajara: Con estaciones en diversas localidades, incluyendo Cuautitlán, Tula de Allende, Santiago de Querétaro, Irapuato, y Guadalajara.
- Ruta AIFA – Pachuca: Con estaciones en el Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles, Huitzila, Téllez, y Pachuca.
- Ruta Ciudad de México – Nuevo Laredo: A través de San Luis Potosí y Monterrey, beneficiando a varias localidades en su trayecto.
Sheinbaum destacó que la construcción de estos trenes no solo generará empleo, sino que también busca que los trenes se construyan en México, con potenciales fábricas en Sahagún y otras empresas.
La presidenta electa también detalló la inversión estimada para cada línea: 55 mil millones de pesos, 20 mil millones de pesos, y 400 mil millones de pesos, respectivamente.
Afirmó que se está trabajando en las licitaciones y que la construcción estará a cargo de ingenieros militares y empresas privadas, siguiendo un esquema similar al del Tren Maya.
No obstante, Dresser también abordó la reforma al Poder Judicial propuesta por Sheinbaum.
Argumentando que podría limitar la inversión privada nacional e internacional, complicando aún más la financiación de los proyectos ferroviarios.
La polémica en torno a la financiación y viabilidad de estos grandes proyectos continúa.
Con voces a favor y en contra, mientras el país espera ver cómo se desarrollarán estas ambiciosas iniciativas bajo la administración entrante.

