Rusia y Corea del Norte firman un acuerdo estratégico, fortaleciendo la cooperación militar y política contra Estados Unidos, destacando su alianza defensiva.
En un evento que marcó el cierre de la primera visita oficial del presidente ruso Vladimir Putin a Corea del Norte en casi un cuarto de siglo.
Los líderes de Rusia y Corea del Norte firmaron ayer el Acuerdo Integral de Asociación Estratégica.
La ceremonia, que se transmitió en directo por la televisión local, tuvo lugar en Pyongyang y fue presenciada por altos funcionarios de ambos países.
El nuevo acuerdo, que fortalece significativamente los lazos entre Moscú y Pyongyang, incluye una cláusula de asistencia mutua en caso de agresión contra cualquiera de los firmantes, según declaraciones de Putin.
Este elemento del tratado ha generado especulación entre analistas sobre las posibles implicaciones.
Desde el envío de armas rusas a Corea del Norte hasta la incorporación de soldados norcoreanos al ejército ruso en Ucrania.
Además, en caso de un conflicto en la península coreana, Rusia podría prestar apoyo militar directo a Corea del Norte.
Sin embargo, tanto Moscú como Pyongyang insisten en que el acuerdo tiene un carácter pacífico y defensivo.
Kim Jong-un, líder norcoreano, destacó que las relaciones entre los dos países están orientadas hacia un desarrollo prometedor y próspero,
Además que la cooperación abarcará múltiples áreas como la política, la economía, la cultura y los asuntos militares.
Putin y Kim coincidieron en calificar el acuerdo como un documento revolucionario que eleva las relaciones ruso-coreanas a un nuevo nivel cualitativo.
Este pacto es el resultado de un fortalecimiento de los vínculos entre ambos países, especialmente tras el apoyo de Corea del Norte a Rusia en el conflicto de Ucrania.
Durante la visita, Putin agradeció este respaldo y subrayó la postura objetiva y equilibrada de Corea del Norte respecto a la crisis ucraniana.
En un comunicado de la agencia oficial rusa Tass, Putin mencionó que
«los amigos coreanos comprenden las verdaderas causas iniciales de la crisis, lo cual confirma que la política de las autoridades coreanas es verdaderamente independiente, autónoma y soberana».
Por su parte, la agencia de noticias central de Corea (KCNA) difundió declaraciones de Kim expresando su pleno apoyo y solidaridad con el gobierno, el ejército y el pueblo rusos en su operación militar especial en Ucrania.
Durante la ceremonia, Putin también criticó el hegemonismo y las prácticas neocoloniales de Estados Unidos.
Destacando la lucha conjunta de Rusia y Corea del Norte contra la imposición de modelos de desarrollo y valores extranjeros.

El acuerdo firmado por Putin y Kim reemplaza los tratados de amistad y cooperación suscritos en 1961, 2000 y 2001.
Tras la ceremonia, Putin partió hacia Vietnam, donde continuará su gira asiática, consolidando así la presencia y las alianzas estratégicas de Rusia en la región.
Esta alianza refleja un movimiento geopolítico significativo, en el que Rusia y Corea del Norte, enfrentados a un enemigo común.
Pero también refuerzan su cooperación estratégica en un contexto global cada vez más polarizado.

