Buques de guerra rusos, incluyendo una fragata y un submarino nuclear, llegaron a La Habana tras ejercicios militares en el Atlántico.
La presencia naval rusa en el Caribe se ha intensificado con la llegada de una flotilla compuesta por una fragata y un submarino nuclear al puerto de La Habana, Cuba.
Después de que Estados Unidos monitoreara de cerca los ejercicios militares realizados en el océano Atlántico, los barcos atracaron en la capital cubana.
El arribo comenzó con la entrada de un petrolero y un remolcador a la bahía de La Habana bajo una intensa lluvia.
Una fragata siguió a los barcos y fue recibida con 21 salvas de cañón disparadas desde la fortaleza militar de La Cabaña.
La embarcación, pintada de gris y adornada con las banderas de Rusia y Cuba, llevaba marineros vestidos de gala.
Finalmente, el submarino nuclear Kazán completó el arribo.
La Cancillería cubana había anunciado previamente la flotilla, compuesta por la fragata Gorshkov, el submarino Kazán, el petrolero Pashin y el remolcador Nikolai Chiker.
Según el Ministerio de Defensa ruso, las maniobras en el Atlántico incluyeron la simulación de un ataque con misiles contra un grupo de buques enemigos a más de 600 kilómetros de distancia.
El asesor de Seguridad Nacional de Estados Unidos, Jake Sullivan, comentó que estos despliegues navales rusos cerca de Cuba no son una novedad y que han ocurrido bajo varias administraciones estadounidenses anteriores.
Pese a ello, aseguró que el gobierno de Joe Biden está vigilando atentamente estas actividades, aunque no las consideran una amenaza ofensiva.

