El Liceo Camilo Henríquez de Temuco de Chile se vio envuelto en un violento episodio el pasado martes, cuando una brutal pelea entre alumnas obligó a suspender las clases.
El incidente, registrado en video por otra estudiante, muestra a una de las jóvenes atacando a su compañera con una tijera, causándole graves heridas en la cabeza.
El altercado, protagonizado por dos niñas de 14 años de octavo básico, se hizo viral rápidamente.
En el clip de unos 20 segundos, se observa la ferocidad del enfrentamiento mientras otras estudiantes graban pasivamente la escena.
A pesar de que una docente intervino para separarlas, una de las menores logró herir profundamente a su contrincante antes de que la detuvieran.
Tras las lesiones en su rostro, especialmente en el entrecejo, trasladaron de urgencia a la víctima al Hospital Regional de Temuco.
Situación post pelea en el liceo Camilo Henríquez de Temuco
Este incidente no es un caso aislado en el Liceo Camilo Henríquez. Según relatan apoderados, las peleas y el acoso escolar son recurrentes en el establecimiento, generando preocupación entre la comunidad educativa.
La pasividad de las estudiantes que optan por grabar en lugar de intervenir también ha suscitado críticas.
Ante la gravedad de la situación, estudiantes del liceo organizaron protestas tanto dentro como fuera del recinto, exigiendo medidas concretas para detener la violencia entre pares.
Alegan que la dirección del colegio tiene identificados a los responsables de los incidentes, pero no ha implementado soluciones efectivas.
En respuesta, la dirección del establecimiento activó el protocolo de Aula Segura, suspendiendo por cinco días a las menores involucradas y convocando a sus padres.
La Seremi de Educación también fue informada y realizó una visita al liceo para conocer la situación de primera mano.
(Seremi es la abreviatura de Secretaría Regional Ministerial, las Seremis son órganos desconcentrados de los ministerios de Estado en Chile, presentes en cada una de las regiones del país.)
Las manifestaciones estudiantiles continúan, mientras que la dirección optó por suspender preventivamente las clases ante el clima de preocupación entre padres y apoderados.
La falta de protocolos efectivos para abordar estos casos de violencia escolar ha generado una profunda inquietud en la comunidad educativa.
