Una fuga de hidrocarburo, causada por la ruptura de un ducto de Petróleos Mexicanos (Pemex), ha contaminado los ríos San Marcos y Cazones, afectando a las poblaciones de Puebla y Veracruz.
Las autoridades ya atendieron el incidente, lo cual generó preocupación entre ellas y la población local.
El martes por la noche, habitantes de Villa Ávila Camacho La Ceiba, en el municipio poblano de Xicotepec, percibieron un fuerte olor a gasolina proveniente del río San Marcos.
En respuesta, un equipo de brigadistas liderado por la Secretaría de la Marina (Semar), la Coordinación General de Protección Civil del Estado (Cgpce), Seguridad Física Pemex, y Bomberos y Policía Municipal de Xicotepec, realizaron una inspección para identificar la causa del problema.
El Ayuntamiento de Xicotepec informó que se encontró «una fisura» en el ducto Tuxpan-Azcapotzalco, ubicado en la colonia Viveros.
La fisura fue causada por «el arrastre de objetos a causa de las lluvias». Las autoridades lograron controlar la fuga a las 23:39 horas del martes.
Pero debido a la crecida del río y la poca visibilidad, el sellado definitivo del ducto dañado se programó para las primeras horas del miércoles, priorizando la seguridad del personal.
El hidrocarburo escapado contaminó el cauce del río San Marcos, tiñendo sus aguas de un color cobrizo.
Esta contaminación se extendió al estado de Veracruz durante la madrugada del miércoles, cuando los habitantes reportaron un olor extraño en la corriente del río Cazones.
El río San Marcos atraviesa la Sierra Norte de Puebla y desemboca en el río Cazones en Veracruz, afectando a varias localidades en ambas entidades.
En Veracruz, los municipios de Tihuatlán, Cazones y Poza Rica fueron los primeros en reportar el olor a hidrocarburo, por lo que las autoridades locales pidieron a la población tomar precauciones.
Medidas de seguridad y respuesta ante la fuga.
En respuesta a la contaminación, la Comisión Estatal de Agua de Veracruz (CAEV) decidió suspender el bombeo de agua potable para los municipios de Poza Rica y Coatzintla hasta que se revierta la contaminación provocada por la fisura en el ducto de Pemex en Xicotepec, Puebla.
Las autoridades continúan trabajando para revertir los efectos de esta fuga y asegurar que el suministro de agua y la calidad ambiental se restablezcan lo más pronto posible.
La población afectada permanece en alerta y espera más información sobre las medidas de seguridad y los avances en la limpieza de los ríos.
Este incidente subraya la importancia de mantener la infraestructura en buen estado y de estar preparados para responder rápidamente a emergencias ambientales para minimizar el impacto en la población y el medio ambiente.
