En una rueda de prensa este lunes, el Kremlin expresó su descontento respecto al resultado de la reciente Cumbre de Paz para Ucrania, celebrada en Suiza durante el fin de semana.
Dmitri Peskov, portavoz presidencial ruso, describió el evento como prácticamente infructuoso.
A pesar de la firma del documento final por parte de países como Hungría, Turquía y Serbia, todos considerados tradicionalmente aliados de Rusia.
«Si hablamos en términos generales del resultado de esta reunión, es casi nulo», declaró Peskov durante la conferencia telefónica diaria.
Según él, muchos países participantes enfatizaron que cualquier discusión seria y sustancial sobre el conflicto ucraniano carece de sentido sin la presencia activa de Rusia.
Una ausencia que el Kremlin ha notado y subrayado.

Peskov también reiteró la posición clara del gobierno ruso, tal como fue delineada por el presidente Vladímir Putin el viernes pasado.
Putin presentó condiciones estrictas para una paz en Ucrania durante la Cumbre, incluyendo el reconocimiento de las regiones anexionadas por Rusia en 2022 y la península de Crimea como territorio ruso.
Así como la renuncia de Ucrania a sus aspiraciones de unirse a la OTAN.
En respuesta, el presidente ucraniano Volodimir Zelenski y los líderes occidentales principales rechazaron enérgicamente la propuesta de Putin, argumentando que las condiciones equivaldrían a la rendición de Ucrania.
La comunidad internacional ha mantenido sanciones económicas contra Rusia como resultado de las acciones en Ucrania.
Se levantarían como parte de cualquier acuerdo de paz que cumpla con los estándares internacionales.
Con la continuidad del conflicto y las posiciones divergentes entre Rusia y Ucrania, la búsqueda de una solución negociada sigue siendo una prioridad urgente para la estabilidad en Europa Oriental.
