La comunidad de relatores y expertos en derechos humanos de la ONU ha alertado sobre las amenazas, ataques personales y otras formas de intimidación que muchos de ellos enfrentan.
A menudo por parte de funcionarios estatales, tras emitir opiniones sobre temas como el conflicto en Gaza o cuestiones de género.
«Nuestros colegas encargados de evaluar la situación en Israel y los Territorios Palestinos son señalados en redes sociales y enfrentan acusaciones infundadas que cuestionan su integridad y motivaciones», destacó en un comunicado el Comité de Coordinación de Procedimientos Especiales, que coordina a estos relatores y expertos de Naciones Unidas y está formado por seis miembros.
«Nos causa estupor el nivel de denigración, amenazas y ataques personales que sufren unos expertos que trabajan con dedicación y valentía para informar de violaciones de derechos humanos y atrocidades cometidas en todo el mundo», añadieron.
También lamentaron que cuando estos expertos o relatores son mujeres o trabajan en cuestiones de género
«sufren señalamientos que incluyen amenazas y términos sexistas, así como imágenes degradantes».
Aunque el comunicado no mencionó nombres específicos de víctimas de estos ataques, recientemente la relatora de la ONU para Palestina, Francesca Albanese.
Afirmó haber recibido amenazas durante la preparación de su informe más reciente, en el que encontró indicios razonables de que Israel está perpetrando un genocidio en Gaza.
La prensa y la diplomacia israelí han acusado a la abogada italiana de «antisemitismo».
Expertos de la ONU son víctimas de acoso
En este sentido, alertaron que en muchos casos, los relatores y expertos independientes sufren el llamado «doxxing».
Práctica en la cual los usuarios publican en redes sociales sus datos personales, incluidas direcciones y números de teléfono.
«Ello les expone a intolerables riesgos», como amenazas a sus familiares, subrayó el comunicado.
El comité coordinador denunció junto a las campañas difamatorias contra algunos de estos expertos en redes.
Los ataques a su labor en sesiones de Naciones Unidas o visitas oficiales a Estados.
Donde a veces critican por supuestos sesgos políticos o por malgastar los recursos de la ONU.
«Nos preocupa la conducta de ciertos Estados y ONG cuando critican importantes mecanismos establecidos por el Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas», aseguraron.
«Poner sobre la mesa temas políticamente controvertidos y sensibles es parte del trabajo de los expertos, y ello puede dar lugar a sanos debates y diversos puntos de vista»
Pero estos deben mantenerse bajo el respeto y de forma constructiva, concluyó el comunicado.
Actualmente, el comité está compuesto por seis miembros, incluyendo al relator de la ONU para Afganistán, Richard Bennett, la experta independiente para Somalia, Isha Dyfan, y su homóloga para los derechos de las personas mayores, Claudia Mahler.
