El príncipe Harry y su esposa Meghan Markle planean retornar al Reino Unido a finales de este mes junto a sus dos hijos. El traslado de los duques de Sussex fue confirmado por la cadena pública BBC tras seis años de residencia fija en Estados Unidos.
La familia será instalada en una propiedad privada ubicada a las afueras de Londres, desvinculada de los palacios reales. Como parte de la logística, el príncipe Archie y la princesa Lilibet fueron matriculados en un centro educativo británico para iniciar el ciclo escolar en septiembre.
Pese al cambio de residencia, el estatus oficial de la pareja no será modificado por las autoridades de la Corona. Ambos mantendrán su condición de ciudadanos particulares sin retomar funciones ejecutivas en la realeza.
El rey Carlos III y los príncipes de Gales fueron informados sobre el plan de mudanza días antes de su difusión mediática. El monarca británico fue reportado con una actitud receptiva ante la oportunidad de convivir con sus nietos en un ámbito familiar.
El retorno al continente europeo fue antecedido por discusiones en materia de seguridad privada y procesos judiciales con la prensa local. Asimismo, los compromisos de la Fundación Invictus Games serán coordinados desde territorio británico para la próxima edición del certamen.
