La victoria de Argentina sobre Egipto en los octavos de final del Mundial 2026 quedó marcada por la polémica arbitral y el protagonismo del VAR.
El árbitro francés François Letexier anuló un gol de Mostafa Ziko que habría significado el 2-0 para Egipto, tras detectar una falta previa sobre Lisandro Martínez. La decisión fue clave para la remontada.
Los jugadores egipcios reclamaron que la infracción ocurrió muy atrás en la jugada y que el tanto debía subir al marcador. La anulación desató la indignación africana.
Otra acción polémica ocurrió cuando Salah cayó en el área con el marcador 2-2. El árbitro no pitó penal y el VAR decidió no intervenir.
Argentina aprovechó esa jugada para lanzar una contra que culminó en el gol definitivo de Enzo Fernández, sellando el 3-2 y el pase a cuartos de final.
Además, en la primera mitad, Letexier sancionó un penalti dudoso sobre Tagliafico. Messi falló el disparo, pero la decisión aumentó las críticas contra el colegiado.
Egipto, que había mostrado orden defensivo y contundencia ofensiva, terminó desquiciado por lo que consideró favoritismo hacia la Albiceleste.
El portero Mostafa Shobeir fue figura al detener un penal a Messi y varias ocasiones claras, pero no pudo evitar la remontada argentina en los últimos minutos.
La polémica arbitral eclipsó la épica remontada de Argentina, que se convirtió en el primer equipo en la historia de los Mundiales en revertir un 0-2 al minuto 78 sin prórroga.
El debate sobre el uso del VAR y las decisiones de Letexier seguirá siendo tema central tras un partido que dejó a Egipto con sensación de injusticia.
