La presidenta Claudia Sheinbaum descartó que la entrega de Gerardo Medina y Enrique Díaz, exfuncionarios de Rubén Rocha Moya, represente un riesgo para México.
“Ellos decidieron entregarse”, afirmó, al tiempo que negó que exista peligro de que Morena sea considerada organización terrorista por presuntos vínculos con el narcotráfico.
Sheinbaum subrayó que su gobierno ha detenido a 50 mil personas y enviado a 92 capos a Estados Unidos, actuando contra todas las bandas criminales.
Acusó a la derecha y a intelectuales del pasado de promover la narrativa de un “narcogobierno”, recordando la guerra contra el narcotráfico de Felipe Calderón.
Sobre declaraciones de Donald Trump, señaló que el expresidente estadounidense ha dicho que en México hay gobiernos de narcos, pero nunca se refirió directamente a ella.
La mandataria sostuvo que su administración prioriza la soberanía nacional y no pacta con criminales de ningún tipo.
Recordó que en el sexenio de López Obrador se arrestaron 39 altos dirigentes criminales y 666 vinculados al crimen organizado, además de 45 mil detenidos.
En su gobierno, añadió, van 672 detenidos ligados a organizaciones delictivas, de los cuales 56 son considerados relevantes.
Sheinbaum enfatizó que la cooperación con Estados Unidos debe centrarse en reducir consumo de drogas, frenar el tráfico de armas y combatir cárteles en su territorio.
Aseguró que México tiene autoridad moral y política, además de respaldo popular, para enfrentar las críticas internacionales sobre seguridad y narcotráfico.
