En el undécimo día de guerra, Irán lanzó una ofensiva contra Israel, atacando refinerías, depósitos de combustible en Haifa y sitios militares estratégicos.
El ejército iraní informó que drones impactaron instalaciones de petróleo y lanzaron misiles contra Jerusalén oeste y Tel Aviv, intensificando la confrontación regional.
El Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica ejecutó ataques contra la base aérea Ramat David y el aeropuerto de Haifa, además de lanzadores ocultos israelíes.
Israel respondió con bombardeos a un complejo subterráneo del CGRI y contra infraestructura de Hezbollah en Beirut, donde autoridades reportaron más de 570 muertos.
La ONU informó que los ataques han provocado más de 760 mil desplazados en Líbano, generando una crisis humanitaria de gran escala.
En Emiratos Árabes Unidos, nueve drones impactaron instalaciones industriales en Ruwais, causando dos muertes y un incendio en plantas petroquímicas, aunque autoridades interceptaron varias naves.
En Bahréin, un ataque alcanzó un edificio residencial en Manama, dejando un muerto y ocho heridos. El ministerio de Defensa reportó interceptar más de 100 misiles.
Irán amenazó con bloquear la salida de petróleo de Medio Oriente mientras continúen bombardeos de Estados Unidos e Israel, intensificando riesgos energéticos globales.
Ali Larijani advirtió a Donald Trump que “otros más poderosos fracasaron en eliminar a Irán”, mientras el presidente Masoud Pezeshkian defendió la resistencia histórica del país.
El ministerio de Salud iraní reportó más de 15 mil heridos por ataques conjuntos, mientras 30 personas fueron detenidas por presunto espionaje.
