El empresario mexicano Raúl Rocha Cantú, conocido por ser copropietario del certamen internacional Miss Universo, se convirtió en prófugo de la justicia luego de que un juez federal con sede en Querétaro reactivara una orden de aprehensión en su contra. Las acusaciones incluyen delincuencia organizada, tráfico de combustible y armas, así como lavado de dinero, lo que coloca al caso en el centro de la atención pública y mediática.
La noticia generó reacciones inmediatas en el ámbito político. La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, señaló que la Fiscalía General de la República (FGR) debía aclarar la situación jurídica del empresario. En respuesta, la institución emitió un comunicado oficial en el que subrayó que todas sus actuaciones se realizan “en apego al marco jurídico y al debido proceso”. Además, la FGR aseguró que, en cuanto exista información susceptible de ser difundida, se dará a conocer a la opinión pública.
Un caso con impacto internacional
La relevancia del caso no solo radica en los delitos imputados, sino también en el papel de Raúl Rocha Cantú dentro de Miss Universo, uno de los concursos de belleza más importantes del mundo. Su participación en este evento internacional añade un matiz mediático y diplomático a las investigaciones, ya que vincula directamente a México con un certamen de alcance global.
Expectativa sobre el proceso judicial
La reactivación de la orden de captura abre un nuevo capítulo en las investigaciones contra Rocha Cantú. Las autoridades mexicanas mantienen abiertas las diligencias y se espera que en los próximos días se difunda más información sobre el proceso judicial.
Con este caso, la FGR busca reafirmar su compromiso con la transparencia y el combate a la delincuencia organizada, mientras la opinión pública permanece atenta al desenlace de uno de los procesos más mediáticos del cierre de 2025.
